Consultas
Una consulta es alguien preguntando por uno de tus inmuebles. Es el resultado de todo lo demás en esta plataforma, así que merece la pena entenderla con precisión.
De dónde vienen
Cada consulta lleva marcado el canal por el que llegó.
Marketplace es el formulario de un anuncio de Skautik.
Tu sitio de cartera es el formulario de contacto de tu propio sitio.
La marca importa porque las dos responden a preguntas distintas. El volumen del marketplace te dice si un inmueble está bien de precio y bien fotografiado. El volumen de tu cartera te dice si tu propio sitio se está ganando el sueldo. Sumados no te dicen ninguna de las dos cosas.
Los cinco estados
| Estado | Qué significa |
|---|---|
| Nueva | Nadie la ha abierto |
| Leída | Alguien la ha abierto |
| Respondida | Alguien ha contestado |
| Cerrada | Terminada, sea cual sea el desenlace |
| Spam | No es una consulta real |
Leída y respondida están separadas a propósito, y el hueco entre ambas es el número que merece la pena vigilar. Una bandeja donde todo está leído y poco respondido es un equipo que está triando en lugar de contestar, y quien compra se da cuenta.
Marcar como spam vale más que borrar. Mantiene el registro y mantiene honesta tu tasa de respuesta, y una consulta borrada es indistinguible de una que nunca llegó cuando intentas averiguar dónde se fue la semana.
Qué se registra
Cada consulta lleva el nombre de quien la envía, su correo, un teléfono opcional, el mensaje y el inmueble del que trata.
Registra además a qué dio su consentimiento y cuándo: el texto exacto que se le mostró y la marca de tiempo. Es deliberado. Si alguien dice más adelante que nunca consintió que le contactaran, la respuesta es la frase que se le mostró ese día, no una política que se haya reescrito desde entonces.
Una persona puede consultar sin tener cuenta. Esas son consultas normales y no valen menos: alguien que no va a crearse una cuenta para hacer una pregunta sigue siendo alguien que hace una pregunta.
Contestar
Contesta desde la consulta en lugar de empezar un correo nuevo. La respuesta queda unida al inmueble y al hilo, así que cualquier otra persona de tu organización que lo retome puede ver lo que ya se ha dicho.
Lo que más determina que una consulta acabe en una visita es cuánto se tarda en contestar, y el efecto se mide en horas, no en días.
Datos de contacto en los anuncios
No pongas un número de teléfono en la descripción de un anuncio. Las agencias nos preguntan por qué, y el motivo no es que queramos hacer de intermediarios: es que una llamada que rodea el formulario de consulta llega sin constancia de qué inmueble trataba, sin registro de consentimiento y sin manera de que un compañero vea que ocurrió.
Si alguien te llama desde un anuncio, registra tú la consulta. Son treinta segundos, y mantiene completo el historial del inmueble.